Museo privado

 

 

 

 

 

 

 

 

La Historia

250_x_175_PlaceholderComo indica su nombre, la colección privada está cerrada al público.

"Sed Tamen salis petrae Lurus mope puede Ubre et sulpuris, et sic facies tornitrum et coruscationem, si scias artificium."

Esto es lo que el monje inglés, Roger Bacon (Ruggero Bacone), escribió en el siglo XIII refiriéndose, aunque en una forma “no­gramatical”, a la pólvora, dando prueba irrefutable sobre el momento exacto en que esta mezcla fue inventada.

Tres siglos más tarde, en un documento de contabilidad, que se conserva en la Oficina de Registro de Venecia, las siguientes palabras fueron escritas: "Hoy, 3 de Octubre de1526, a Maestro Bartolomé Beretta de Gardone, en la región de Brescia, para 185 barriles de arcabuz, a nuestra Casa del Arsenal, 296 ducados se han dado". Este es el comienzo de la historia de "Pietro Beretta Fábrica de Armas".

La Colección Beretta hoy se compone de 900 objetos de colección, todo un espectáculo y cada una diferente. Por el momento, algunos artículos de fabricación más reciente se mantienen en distintos departamentos de la empresa. Estos sin duda irán a aumentar la colección en un futuro no muy lejano.

La colección está actualmente alojada en dos ambientes:

  • la "Gran Armería"the “Great Armoury”
  • la “Sala de conferencias”, que está al lado del estudio del Sr. Pietro Beretta.

Armas cortas

250_x_175_PlaceholderPistola de avancarga de pedernal con cañón de dos órdenes cuadrado o redondo, división, estrías longitudinales y boca acanalada, con la firma “Gio Ant Beretta”. Llave florentina en cuyo interior se encuentra el grabado “Giovanni Antonio Gavacciolo”. Empuñadura de madera de nogal y brezo. Mediados del siglo XVII.

El resto del espacio central de la Armería está ocupado por un armario con vitrinas de cristal donde se exponen 350 armas cortas, pistolas y revólveres de diferentes periodos y orígenes históricos.

Dos vitrinas están dedicadas por completo a la producción Beretta desde la primera pistola semiautomática Beretta cal. 9 mm Glisenti, patentada en 1915, hasta las más modernas, de doble acción y cargador de doble fila, con las que se han equipado numerosos ejércitos y cuerpos de policía de todo el mundo.

La serie 92 de pistolas de doble acción, en particular el modelo 92 F cal. 9 mm Parabellum, ha sido adoptado, después de realizar pruebas exhaustivas, por el ejército de tierra, mar y aire y la guardia costera de Estados Unido, en sustitución de la Colt 1911 A1.

El anuncio de la adopción de la pistola Beretta fue comunicado al senador Giovanni Spadolini, ministro de Defensa italiano, por el Secretario de Defensa Caspar Weinberger el 15 de enero de 1985.

Otras vitrinas contienen pistolas con llave de rueda, de pedernal, avancarga de percusión, cartuchos de espiga, revólveres de distinta procedencia y características técnicas, así como algunos prototipos Beretta.

Es de especial interés la antigua colección de Marciano que comprende armas cortas, sobre todo de origen alemán, entre las que se encuentran numerosas armas Mauser, Luger y pistolas ametralladoras con fundas de culata. Algunos ejemplares raros de esta colección son una Borchardt, una Schwarzolese 1893 y otras piezas, como la Simpleton y la Bergmann.

Son también muy interesantes algunos prototipos italianos de pistola semiautomática de comienzos de siglo como Revelli, Brixia, Glisenti y diferentes Sosso que se distinguen por algunas características originales como la doble acción, el cargador de cinta de 19 disparos y el armazón de aleación ligera.

En el fondo de la sala dos escopetas pateras, una del 1856 y otra de principios del 1900, así como algunos prototipos de ametralladoras de campo y antiaéreas sobre trípodes. Una Breda 37 cal. 8 mm, construida por Beretta durante la Segunda Guerra Mundial, completa la muestra de la Armería.

Armas largas

250_x_175_PlaceholderLa mayor parte de las armas se encuentra en la “Gran Armería”, que mide más de 200 m2.
En las vitrinas instaladas a lo largo de las paredes se exponen armas de fuego largas: en un compartimento inferior, las armas deportivas y, en el otro, las militares. Una vitrina de pared en el fondo de la sala recoge, en su parte inferior, algunas armas que muestran las etapas de la evolución de los distintos sistemas de funcionamiento de las armas de fuego militares, mientras que en la superior se recoge una serie de escopetas Beretta y de otros fabricantes del periodo 1600-1800.

En el lateral derecho de la Armería a partir de la entrada, se exponen numerosas armas militares desde las de retrocarga hasta las armas más modernas utilizadas en la Segunda Guerra Mundial, agrupadas por familia (fabricante y nacionalidad) y según el criterio de la evolución de los sistemas y de las técnicas de fabricación. El arma de aguja Dreyse, que se encuentra en la colección, fue diseñada y construida en 1837 como arma de retrocarga y tan solo cuatro años después fue adoptada por el ejército prusiano debido a sus características innovadoras que permitían cargar el arma con mucha rapidez con cartuchos manufacturados.

El sistema de cierre no era otro que la aplicación, por primera vez, del principio de bisagra tal y como se había usado en las puertas. La superioridad técnica de esta arma contribuyó a la rápida victoria de los Prusianos en la guerra de 1864 contra Dinamarca, e hizo que dos años después, la guerra contra Austria durase tan solo cinco semanas.
Detalle de la escopeta de caza de avancarga de pedernal firmada “Giov. Ant. Beretta”. La llave de origen romano con mascarón lleva la fecha de 1691. Empuñadura de madera de nogal y brezo. Finales del siglo XVII. Otra arma que adoptó el cierre de retrocarga y la percusión de aguja fue el rifle francés Chasseport, utilizado por el ejército francés en 1866.

El 3 de noviembre de 1867 tuvo lugar un combate entre la tropa de Garibaldi y la tropa francesa en Mentana. Garibaldi contaba con 4.700 hombres equipados con solo 24 cartuchos cada uno y fusiles de avancarga de calidad inferior. No obstante, lograron vencer a los zuavos, antes de la llegada del general francés De Failly con su tropa de 11.000 soldados equipados por primera vez con el Chassepot que, según informó el general a su gobierno, “funcionó maravillosamente bien”.

Dreyse ideó una evolución del arma militar introduciendo la repetición manual con depósito de cartuchos.

El arma suiza Vetterli, dotada de un repetidor manual y depósito tubular de diseño americano, fue adoptada por el ejército suizo en 1866, y construida con licencia en los arsenales militares italianos desde 1871 en su versión, sin embargo, de disparo único. Se han dedicado tres vitrinas completas a las armas de Paul Mauser de Oberndorf (Alemania), que en 1868 llegó a patentar, en los Estados Unidos, su primera arma de cartucho metálico.

Tres años después el ejército alemán decidió adoptar el arma que fue denominada modelo 71. El éxito de esta arma fue inmediato y, más tarde, dotada de repetición y otras mejoras técnicas, fue adoptada por los ejércitos de diferentes países europeos y de fuera de Europa.
En otras dos vitrinas se encuentran varias versiones del arma italiana Caracano cal. 6,5 mm., construida en grandes cantidades por Beretta. El arma fue adoptada por el ejército italiano en 1891.

Algunas versiones de 1938 serían fabricadas en cal. 7,35. De una variante del arma mod. 91, denominada Arisaka, se fabricaron 80.000 ejemplares en Italia (40.000 fabricados por Beretta) para Japón; la última expedición partió de Venecia en submarino en 1941. Otras piezas interesantes de la colección son las armas militares europeas y americanas, como Lee-Enfield (Inglaterra), Mannlicher (Austria), Gras (Francia), Mosin Nagant (Rusia) y Springfield (EE.UU.), entre otras.

En la siguiente vitrina se muestran algunos prototipos de armas semiautomáticas Beretta (mod. 30 y mod. 37) de corto retroceso que fueron presentadas a las fuerzas militares durante el periodo transcurrido entre las dos guerras mundiales, pero cuyos resultados no estuvieron a la altura de las expectativas.

De especial interés son dos armas alemanas fabricadas en la última fase de la Segunda Guerra Mundial: el fusil automático FG 42 cal. 7,92 mm. con funcionamiento semiautomático, con la  culata en posición cerrada para garantizar una precisión óptima de disparo, y obturador abierto para favorecer la refrigeración; y el Sturmegehewer MP44, cal. 7,92 kurz, considerado el padre de los modernos fusiles de asalto. Se muestran varias versiones del rifle de asalto Beretta BM 59 (transformación del americano Garand), que se suministró al ejército italiano en 1960.

En la sección consagrada a las pistolas ametralladoras, encontramos el modelo Beretta 18 cal. 900 Glisenti, derivado de la ametralladora Villar Perosa, que se disputa con la alemana Schmeisser MP 18 el título de primera metralleta de la historia (los Arditi, soldados del cuerpo de asalto, estaban ya equipados con el modelo 18 de Beretta en los últimos meses de la Primera Guerra Mundial). Se exponen asimismo diversas variantes de este modelo, entre las que se encuentra el fusil semiautomático mod. 18/30 y varias versiones del mismo.

La evolución del MAB (fusil automático Beretta) mod. 38, diseñado por Tulllio Marengoni, está ampliamente representada a partir del prototipo de 1935 hasta el modelo 5 (38/49), dotado de seguro automático con pulsador. En otra vitrina se agrupan los prototipos de la PM 12. Los estudios relativos al proyecto de esta arma comenzaron en 1952 bajo la dirección del ingeniero Domenico Salza. El arma empezó a producirse en 1958, y en 1961 fue adoptada por la policía italiana y los carabineros.

En 1977 la pistola ametralladora fue sometida a una importante modificación, al incluir el seguro y el selector de tiro en una única palanca, y como tal se convirtió en PM12S. El éxito de este diseño ha sido ampliamente demostrado, ya que las fuerzas de policía de diferentes países fueron equipadas con esta arma de Beretta.

En la siguiente vitrina se recogen numerosos prototipos italianos de pistolas ametralladoras, entre las cuales es de mención obligada Armaguerra Cremona OG44 (Olían G.),  probablemente la primera en utilizar un obturador que sobresale con objeto de reducir la elevación producida por el disparo; e Isotta Fraschini, diseñada por Albertini, que se distingue por la técnica constructiva aeronáutica de los remaches (el único ejemplar completo que queda de la serie de 500 unidades producidas en marzo y abril de 1945).

Las últimas piezas expuestas en la “Gran Armería” constituyen una colección de armas de tiro al blanco de tipo Stutzen, fabricadas en Austria, Baviera y el Tirol a finales de 1800, que consta de 45 unidades. Se representan aquí los primeros sistemas de puntería con ajuste dióptrico, el estudio más desarrollado por parte de los artesanos en la realización de culatas anatómicas para armas de fuego personalizadas, y la construcción de cañones pesados a los que se adaptaban obturadores generalmente de origen militar (Martini, Peabody, Werndl).

En el otro lado de la Armería, se exponen armas de caza con diversos tipos de sistemas, como retrocarga, pedernal, percusión; así como procesos de fabricación y construcción de cañones curvados y damasquinados, culatas esculpidas y decoradas con arabescos.

Una vitrina recoge espléndidos rifles yuxtapuestos que representan la evolución de las armas de fuego antiguas a las modernas con doble cañón: dos fusiles equipados con sistema Dreyse con percusión de aguja, algunos fusiles con retrocarga y doble cañón con obturador giratorio de tipo Darne y bellísimos cañones damasquinados, otro con cierre en T y sistema de percusión de aguja, un Webley & Scout con percutores exteriores y una Beretta modelo 101.

Pistola de rueda con avancarga. Cañón de un orden con boca acanalada y la firma “Gioseffo Beretta” entre motivos trilobulados en la recámara. Accesorios de hierro perforados y grabados. Empuñadura de madera de nogal y brezo. Primera mitad del siglo XVII.

Si se recorre un poco más la sala, se observan otras armas en posición de tiro: rifles de cañones yuxtapuestos con percutores exteriores, los primeros prototipos de rifles con cañones yuxtapuestos con cierres laterales modelo Holland, procedentes de la serie SO de 1993, las diferentes versiones de Beretta AS con cierres laterales Anson, la serie completa de las famosas Beretta S55 que representan el primer ejemplo del mundo de rifle con cañones yuxtapuestos de caza de calidad a un precio razonable y la primera serie de armas a montar con componentes ya tratados y acabados antes del montaje.

Se exponen igualmente armas de fuego que se quedaron en estado de prototipo pero que siguen resultando interesantes en razón de algunas ideas originales técnicas y funcionales, como armas con gatillos, seguros y selectores de pulsador. La hermosa y gran vitrina central expone, en su parte inferior, muestras de cañones curvados y damasquinados, en contraposición a los cañones perforados en barras de acero y unidos con el sistema monobloque (introducido por Beretta ya en 1912/13), algunos cierres de interés particular, bastones-espadas, bastones-pistolas.

En la parte superior se recoge una colección completa de la producción deportiva Beretta de los últimos veinte años, con especial atención al grabado de algunos modelos firmados por prestigiosos maestros grabadores, como Corombelle, Slatnik, Bregoli, Tononcelli.

Otra vitrina central recoge un precioso par de pistolas de pedernal Lazzarino Cominazzo, una cartuchera de cuero y terciopelo de elaboración africana, perteneciente a Francesco Crispi, y algunas armas Beretta, de incalculable valor, de 1700, entre las que se encuentra una Giovan Beretta 1.º de gran riqueza decorativa, con detalles en plata repujados. Otra pieza interesante es un arma de pequeñas dimensiones, de mediados del siglo XVIII, probablemente construido para el descendiente de una familia noble, con la inscripción “Giovanni Beretta” en el pequeñísimo cañón.